La alimentación en el espacio II (anecdotas)

En el primer artículo intentaba explicar los problemas a los que se tiene que enfrentar las agencias espaciales a la hora de planificar los vuelos espaciales. (Pulsa aquí para leer “La alimentación en el espacio 1“) Hoy voy a intentar hacer un recorrido por la otra historia, la de las anecdotas.

El primer hito de la alimentación en el espacio fue saber si seriamos capaces de tragar comida en el espacio. El ruso Gherman Titov fue el primero ser humano en ingerir alimentos en el espacio (agosto de 1961). Imaginaros el momento en el que el pobre Titov tiene que tragarse su primer alimento en el espacio sin saber si se va a atragantar, si lo va a regurgitar o simplemente no le va a pasar nada.

Archivo:Borsch-tube.jpgLos primeros alimentos espaciales estaban deshidratados y embasados en tubos como una pasta dentrífica. Así que Titov tuvo que comerse tres tubos que contenían: uno con puré vegetal; otro con paté de hígado; y el tercero con un zumo de grosella. Me imagino a Titov pensando que a lo mejor se podía morir por culpa del contenido de un tubo de pasta de dientes.

Un año despues John Glenn se comió una compota de manzana, pero ya sabiendo que no se iba a ahogar.

Además de los tubos de pasta alimentaria existían los snaks (aperitivos) deshidratados. Estos tenían forma de pequeños cubos para que se pudieran comer de un solo mordisco. Estos alimentos se elaboraban con unas gelatinas especiales que no producian migas. Había que impedir que cientos de migas flotasen por la nave y dañaran los instrumentos de navegación. Estos cubos poseían un altísimo contenido de calorías, proteinas y grasas. El sabor era asqueroso y estaban más secos que la “mojama”. Al final tuvieron que dejar de fabricarlos por que los astronautas no los querían ni ver y volvian de las misiones espaciales sin que nadie se los comiera.

En el programa Gemini (1964-1966) se avanzó mucho con la comida. Archivo:Astronautennahrung amerikanische, Apfelsaft, Kaffee.jpgSe introdujeron las bolsas para llevar los alimentos y se mejoraron los sabores. Además durante esos años los astronautas disponian de agua caliente para hidratar los alimentos.

En el espacio, a los astronautas se les tapona la nariz por culpa de la ausencia de la gravedad y esto provoca que no perciban correctamente los sabores. Durante estos años se ha descubierto que en el espacio todos los sabores se suavizan. Así que al final, a los astronautas toda la comida les parece insulsa. El éxito culinario de esa época fue descubrir lo riquísimo que está el picante en el espacio. Emeril Lagasse, chef de prestigio, elaboró en el año 2006 unas recetas especiales para ser consumidas en el espacio. Los platos elegidos para el menú fueron camarones con salsa picante, habas verdes con ajo, el jambalaya (una base de arroz con pollo, jamón crudo, langostinos y mucha pimienta.) con frijoles picantes,  alimentos. Como podéis ver parece el menú de una cantina mariachi.

La fruta en el espacio tambien fue al principio un problema. El primer coctel de frutas “macedonia” acabo aplastado por la presión atmosférica y resulto imposible rehidratarlo.

Otro problema en los viajes espaciales es la bebida. El agua que transportaban tenía un sabor metalico que la hacía asquerosa. En 1959 General Mills había inventado el Tang. La NASA decidió usarlo en el vuelo de John Glenn (1962) para quitarle el sabor a metal del agua, además de que era una pequeña fuente de minerales y vitaminas. Durante el programa Apollo (1968-1972) se dejó de usar este producto, pero la rumorología lo asoció de por vida al programa espacial.

En 1985 Coca-Cola y Pepsi tambíen aportaron su granito de arena a la era espacial. El problema es que las burbujas en el espacio se comportan de diferente manera al de la Tierra. Según parece las burbujas empezaron a distribuirse de forma caótica por el líquido y se crearon una espuma que no había quien la controlara. Lo peor fue cuando ese proceso ocurrió dentro del estomago de los astronautas.

Otro problema fue la cubertería. El primer problema era que los cubiertos no salieran volando por la nave mientras el astronauta comía. Para evitar eso se diseñaron cubiertos imantados que se pegaban a la bandeja. En 1968, en el Apolo 8, se utilizó por primera vez una cuchara especial (Spoon- bowl). Aunque los rusos lo solucionaron de una manera mucho más sencilla… les hicieron un agujero a los cubiertos y los ataron con unas cuerdas.

Durante los primeros vuelos espaciales la comida era tan mala y aportaban tan pocas calorias que todos los astronauta perdían peso en esos vuelos. Los primeros astronautas que no perdieron peso fueron los del Apollo 14 (1971).

Durante el vuelo del Gemini 3 (1965) se embasaron dos bolsas de alimentos. En uno de ellos John Young tenía una comida tipicamente espacial, es decir asquerosa; mientras Virgil Grissom encontró un suculento bocadillo de pan de centeno relleno de carne. La imagen parece sacada de una película cómica por que la cara que debó poner el pobre Young contemplando a su compañero comiendose ese bocata es digna de un Oscar. Claro que enseguida le cambió en semblante por que Grissom tuvo que dejar de comerse el bocadillo ya que estaba llenando toda la nave de migas.

El alimento más solicitado por los astronautas es la pizza pero los científicos no han encuentrado la manera de preservar tanto la corteza como los ingredientes de manera que después se pueda volverá a reconstituir.

Uno de los mejores momentos de la historia alimentaria espacial es cuando se juntaron las naves  Apolo-Soyuz en 1975. El ser humano no solo come para aportar nutrientes a su cuerpo. Comemos como acto social y que mejor acto social que hacerlo en compañia del enemigo nº1.

El vuelo espacial tenía como cometido que ambas naves, Soyuz (rusa) y Apolo (americana) se acoplaran en el espacio, y que los astronautas compartieran el mismo habitáculo. Para el evento los astronautas se asearon un poco con toallitas humedas y se dispusieron a darse la mano en el espacio. Las naves estuvieron ensambladas 44 horas y durante ese periodo decidieron sacar todo lo que tenían de comer para montar un “fiestuki”. El menú de los americanos era:

  • DESAYUNO: Melocotones, zumo de naranja, café (sólo o con nata), compota, fresas, té, piña, croquetas de cerdo, huevos.
  • ALMUERZO: Salmón, sopas, pan negro, almendras, ensalada de pollo, puré de manzana, queso, jamón, atún, gambas.
  • CENA: Bistec, puré de maíz, piña, pudín, tarta de nueces, pastel de chocolate, papas, ternera en salsa, zumo de uva, tomates, galletas, compota de frutas.

Los rusos aportaron su famosa sopa de remolacha (borscht) y caviar, eso si, envasados en los caracteristicos tubos de pasta de dientes. Las malas lenguas dicen que también llevaban pan negro y carne de ternera con jalea, pero que se la guardaron.

Con motivo de ese evento la compañia estadounidense de cigarrillos Philip Morris y la fábrica de cigarrillos Yava Soviética.

Actualmente la linea de trabajo va orientada hacia la comida oriental. Los japoneses y los chinos son los reyes de las sopas y verduras rehidratas (confieso que me encantan) y en estos momentos estan muy avanzadas las pruebas para conseguir ampliar los menús espaciales con comida china.

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4 respuestas a La alimentación en el espacio II (anecdotas)

  1. eloviparo dijo:

    La investigación aeroespacial tiene esas cosas. Nosotros lo haciamos por el bien de la ciencia. Lo único es que se nos olvido apuntar los resultados.

  2. fernando dijo:

    Pues mejor no les cuentes a los chicos la cumbre de las experimentaciones gaseosas con saborizantes: los “machacaos” en vaso palmero en la bodega de Ruiseñores. En ese caso introducíamos el gas manualmente y estudiabamos cómo se comportaba la emulsión resultante. Recuerdo ciertos efectos secundarios relacionados con el abandono de la atmósfera….

  3. eloviparo dijo:

    … En el espacio y en la Tierra, que a veces es peor.
    Recuerdo la “carne de gato” o esas “truchas pianistas”. Deberiamos escribir un libro sobre la alimentación escolar.
    El otro día les contaba a los chicos la experiencia del Tang con gaseosa. No se como no nos mataba tu madre. Por cierto, sin saberlo estabamos investigando sobre el comportamiento de los gases con saborizante en una atmosfera con gravedad. Lo mismo que John Glenn pero él en el espacio y nosotros en Tenor Fleta, que tambien era algo extraterrestre.

  4. fernando dijo:

    Los que fuimos al comedor del colegio alemán estamos preparados para comer en el espacio…

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