El que acertaba el menú de cada día.

No se si se puede usar en clase, pero poesía es…

El que acertaba el menú de cada día.

Frecuentaba una venta cada día
un tipo que, a la hora de almorzar,
con sólo su cubierto olfatear
acertaba el menú que se ofrecía.  

Oliendo la cuchara, se expresaba:
“Sopa de picadillo de primero,
y sopa de tomate al modo arriero.”
Y oliendo el tenedor manifestaba:

“Chuletas o costillas de ternera
con pimientos morrones para asar,
y tostón segoviano al acueducto…”

Y, así, lo adivinaba a la primera.
Se dijo que su acierto era producto
de algún truco de magia o del azar.

Y adivinaba el postre y la bebida,
por lo que fue famoso y con razón.
Al dueño le aburrió la situación
y preparó una trampa bien urdida:

Le pidió a su mujer que se pasara
un cubierto completo por tal parte
y luego lo pusiera, con gran arte,
al cliente en la mesa que ocupara.

Y así lo hizo. Y acudió el asiduo
que empezó, como siempre, a olisquear,
mas en su olfato no encontró residuo

de condumio ni nada que yantar.
Al cabo, preguntó con gesto raro:
“¿Desde cuándo trabaja aquí la Charo?”

R. Redolí Morales. “Chisnetos” (1996)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Inclasificables y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s