Historia del ajedrez

SHAH MAT : “el Rey está muerto”.

La expresión Jaque Mate, proviene de las palabras persas: Shah Mat.

Nadie sabe a ciencia cierta el origen de este juego pero una preciosa leyenda cuenta que:

En tiempos remotos vivía en la India, en la apartada región de Taligana, un generoso rey llamado Iadava, quien había perdido en reciente batalla a su hijo el príncipe Adjamir.

La tristeza y la angustia invadió al rey sumiéndolo en un profundo estado de melancolía que le separó de la vida pública de su provincia; el rey no entendía cómo habiendo ganado la batalla, su hijo el príncipe había perdido la vida.

Sus ministros y cortesanos hicieron lo imposible para distraer a su Rey; bufones, malabaristas, adivinos desfilaron ante el acongojado Rey; todo sin resultado positivo.

Enterado de ello, un modesto joven llamado Sissa, del pueblo de Lahur, se dedicó a crear un juego tan interesante que pudiera distraerlo de sus múltiples pesares, le hiciera comprender los errores de su campaña y le abriera nuevamente el corazón a la alegría.

Presentado ante el atribulado soberano, Sissa procedió a abrir una caja en la que guardaba un hermoso tablero de 64 casillas, y un juego de piezas de madera tallada. Seguidamente explico a su Rey que se trababa simplemente de un juego en el que participaban dos personas, quienes tendrían a su disposición dos ejércitos; cada uno de ellos igualmente constituido por la infantería, constituida por ocho piezas pequeñas llamadas peones; dos elefantes (artillería pesada), dos caballos (caballería), dos visires (consejeros) y una Reina con su Rey.Tablero de ajedrez imposible

Tan sencilla y clara fue la presentación que pocas horas después el Rey conocía ya las reglas básicas del invento de Sissa, el juego del Ajedrez y se animaba a invitar a sus ministros para jugar partidas donde estos pudieran exhibir su inteligencia y talento militar.

Estas primeras partidas fueron muy provechosas porque le enseñaron sobre la necesidad de planificar las acciones, la de luchar permanentemente para lograr los objetivos y de sacrificar en ocasiones cosas valiosas en pro del bienestar de la mayoría. Además aprendió sobre los errores cometidos en combate permitiéndole comprender la importancia de la muerte de su hijo, del príncipe Adjamir, en la victoria obtenida para la supervivencia del reino de Taligana.

Días después, muy entusiasmado, el Rey Iadava comenzó a incorporarse a la vida pública, a atender los asuntos de estado y las necesidades de su pueblo.

Ajedrez casa real españolaHabiendo vuelto la alegría a la corte el Rey Iadava quiso premiar la imaginación e inteligencia de su súbdito Sissa. Este recibió de su propio Rey ofertas de fortunas, tierras y poder. Luego de reflexionar largamente, Sissa le contestó que su único interés al inventar el juego del ajedrez era que la alegría volviera a la corte y al pueblo de Taligana.

El rey conmovido por su sencillez insistió en que este le pidiera algo. Así que como forma de pago, Sissa pidió tener suficiente trigo como para poner en la primer casilla un grano, dos en la segunda, cuatro en la tercera, ocho en la cuarta y así sucesivamente, duplicando la cantidad de la casilla anterior hasta llegar al último de los escaques. El Rey ordenó inmediatamente que se hiciera el pago, llamó al matemático de la corte para que calculara el número de granos que debía entregar y este después de hacer algunos cálculos le dijo a su Rey: “Su Majestad, el número total de granos es imposible. En todo el reino no hay suficiente trigo ni lo habrá con muchos siglos de cosechas, para satisfacer el pago”

La historia nos puede parecer bella pero esta algo lejos de la realidad.

Inicialmente se pensó que el ajedrez era de origen egipcio. Entre los objetos hallados en la tumba de Tutankamón fueron encontradas piezas de un juego que se supuso habría pertenecido a un juego del que habría derivado el ajedrez. Tiempo después hubo que descartar esta teoría. Quizás el primer vestigio palpable que se tiene hasta la fecha de una forma de ajedrez, data de 500 años antes de la era cristiana y fue descubierto en la India (el valle del Indo) bajo el nombre de Chaturanga o juego del ejército.  Este juego lo jugaban cuatro personas que utilizaban dados sobre un tablero de 64 casillas sin distinción de colores.

Posteriormente los persas conquistaron la India y adoptaron el juego.

 A ellos debemos gran parte de su actual nomenclatura.  El juego fue difundiéndose a través de las rutas comerciales de aquel tiempo y llego al Imperio Bizantino, extendiéndose por toda Asia. 

Los árabes que conquistarían Persia y serian quienes difundierían el ajedrez a lo largo de la costa norte de África y en la Península Ibérica.  Ellos estudiaron profundamente el juego, analizaron sus movimientos y escribieron varios tratados sobre ajedrez. Durante este largo período los Árabes fueron cambiando algunas características del” chaturanga”, y ya para el siglo IX lo habían bautizado como shatranj.

Con la invasión de los árabes a España (711 dC) llega a la península y se comienza a difundir en Europa, aunque hay datos de que ya lo jugaban los vikingos y los cruzados que habían visitado Tierra Santa.

Los Bizantinos, entusiastas y practicantes de este juego, lo difundieron en Rusia y en los Países  Escandinavos. Aquel tipo de ajedrez, sin embargo, no echó raíces en Europa Occidental, en donde prevaleció la forma italiana del juego, derivada de una fusión con el ajedrez árabe.

La Iglesia Católica, celosa de cuidar el alma de sus fieles, había notado que el shatranj despertaba pasiones escondidas de una manera radical. Podía infundir grandes alegrías o tristezas, así como furias incontenibles. En el siglo XI una bula papal prohibe la práctica de este juego por considerarlo demoníaco.

La prohibición no fue suficiente para que en los monasterios y en los castillos se continuara explorando las posibilidades de un juego que iba tomando características más europeas. Cuando el Rey Alfonso X, El Sabio, bautiza al juego con el nombre de axedrez y escribe un tratado para la enseñanza de sus reglas, ya se trataba de un juego eminentemente caballeresco.

Durante el Renacimiento, en Italia, toma la forma con que conocemos al ajedrez en nuestros días. Antes se trataba de un juego de maniobras muy lento, en el que las partidas duraban varios días.

Hasta el siglo XVIII el ajedrez era un juego predilecto especialmente de la nobleza y la aristocracia, pero comienza a popularizarse hasta llegar a jugarse en cualquier ámbito. Las normas y su reglamento han variado a través del tiempo, pero sigue siendo un juego de lógica, y concentración.

El primer libro de ajedrez moderno fue impreso y publicado en Valencia a finales del siglo XV y uno de los mejores jugadores de la época fue el fraile español Ruy López de Sigura.

A partir, del siglo XVII se considera que empieza el ajedrez contemporaneo y con ello un juego que muchos conocemos y disfrutamos. 

“Las partidas más difíciles de ganar son las partidas ganadas”.

 

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Una respuesta a Historia del ajedrez

  1. Edgar finseca dijo:

    Bella historia

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