Aragonés nacido en el termino municipal de Torres de Berrellén (Zaragoza) en 1573.
Pocas personas ofrecen tanta controversia respecto a su ob
ra como este pedagogo que publicó en 1620 un libro titulado “Reduction de las letras y Arte para enseñar á ablar los mudos”.
La publicación de Juan Pablo Bonet contenía varios libros, los dos más importantes versaban sobre la fonética española y la enseñanza del habla a los mudos. Para algunos detractores, Bonet plagió la obra del que estos consideran el primer maestro de sordos en España, Pedro Ponce de León. Sobre todo esto hay mucho que decir, pero es casualidad que su mayor detractor pertenecía a la misma cofradía que fray Pedro Ponce de León.
¿Cómo acaba un hombre del siglo XVII escribiendo un libro sobre la enseñanza del habla a los sordos?
De joven fue secretario militar y estuvo destinado en Orán (actual Argel). Cuando vuelve a España entra al servicio del Condestable de Castilla, Juan Fernandez de Velasco, como secretario.
En la familia Velasco, durante varias generaciones, habían nacido personas sordas. Varios de ellos habían sido educados por el fraile Ponce de León.
En 1610 nace Luis, el hijo del Condestable, con sordera. J. P. Bonet estaba por entonces al servicio de la familia Velasco. Ahí empieza toda la trama de esta historia.
Según algunas fuentes, tras la muerte del Condestable su viuda insta a Juan Pablo Bonet para que se haga cargo de la educación del pequeño Luis. Muchos dicen que nunca fue realmente el educador de Luis, y que esta función la delegó en Manuel Ramirez de Carrión.
El hecho es que Juan Pablo Bonet tiene acceso a la biblioteca de la familia y allí encuentra un manuscrito con las enseñanzas, métodos y apuntes de Ponce de León.
El método de Ponce de León no es realmente un sistema para enseñar a hablar a los sordos. En verdad este les enseñaba a escribir a la vez que señalaba las letras usando un alfabeto llamado bimanual. (Cada falange o comisura de la mano es una letra). Este método, en verdad, no era suyo. Otro fraile de su congregación ya había trabajado con este método, fray Vicente de Santo Domingo.
Bonet decide contratar a Ramirez de Carrión para que este ponga en práctica los métodos de fray Ponce de León. Pero por entoces, Bonet estaba escribiendo su libro sobre la fonética española, así que decide aplicar gran parte de sus estudios e ideas en la educación del pequeño Luis
.
Con todo lee del manuscrito de Ponce de León y con sus conocimientos sobre fonética, Bonet escribirá un libro sobre el Arte de enseñar a hablar a los sordos.
La respuesta a si fue un gran escritor o un gran pedagogo te la dejo a tí. Si he de decirte, que enseñar, lo que se dice enseñar nunca lo hizo.
Para las personas que han estudiado la vida de Bonet el verdadero mérito de este señor es que fue el primero en publicar un libro sobre la educación para sordos, hablando de la posibilidad de educarlos. Este pensamiento se enfrentaba a la opinión general de la época. Por entonces se creía que los sordos eran ineducables.
J. P. Bonet planteaba que los niños sordos que habían alcanzado destreza en el habla, no debían usar ni los gestos ni la lectura labial; por contra debían usar exclusivamente el alfabeto demostrativo (alfabeto manual español o dactilológico). Por esta propuesta didáctica se le considera el primer defendesor de la teoria oralista.
Además Bonet defendía que una persona sorda no tenía por que ser muda, salvo que esta tuviera algún impedimento en el aparato fonador (el decía en la lengua). Por ello, los sordos podían y debían ser educados para poder expresarse vocalmente.
A todo esto hay que sumar que Bonet estaba ofendido por la picaresca de muchos maestros de sordos, que sin ninguna preparación en campos como la fonética (del que él se consideraba un experto), se dedicaban a sacar el dinero a la gente.
¿Como puede ser que un hombre y una obra así hay caido en el anonimato?
Gran culpa de este anonimato la tiene el benedictino Jerónimo Feijoo. Feijoo promovió y ensalzó el trabajo del fraile, también benedictino, Pedro Ponce de León por el hecho exclusivo de ser un fraile de la misma congregación: “Un sordo podía llegar a hablar gracias a la intercesión de Dios a través del fraile Ponce de León”.
Esta claro que en esta batalla “celestial”, el pobre J. P. Bonet no tenía nada que hacer. (¡No le hubiera venido mal un poco de la ayuda divina!)
Sobre Pedro Ponce de León De hecho algún cronista de la epoca calificaba al benedictino como: “Un simple fraile habil con las plantas pero sin estudios”.
Como os imaginaréis yo no sabía casi nada sobre este personaje, así que he tenido que buscar la información en algunos artículos. Por si os apetece seguir este relato os pongo algunos de esos artículos: Interesante me parece el primer documento donde podemos leer la obra del propio Bonet.
Os propongo un paseo por esta página sobre literatura acompañada de una versión signada (con signos).
